El 11 de agosto se conmemora el Día Bonaerense de las Niñas, Mujeres y Diversidades en las Ciencias, una ocasión que busca promover y reflexionar acerca de la equidad de género dentro del campo científico y tecnológico. 
En este marco, desde la Biblioteca Legislativa y Pública Eva Perón compartimos producciones de investigadoras que han utilizado nuestro fondo bibliográfico como fuente para sus trabajos. Asimismo, las invitamos a compartir sus testimonios sobre su labor científica, los materiales que consultan y el rol de las mujeres en la ciencia. 
Anabella Gorza es Doctora en Historia de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).  Su línea de trabajo trata sobre mujeres y participación política entre los golpes de estado de 1955 y 1976. 
“Me acerqué a la Biblioteca para consultar material hemerográfico, en particular los diarios La Nación y El Día, sobre las mujeres de la resistencia peronista en las primeras décadas después del golpe de estado de 1955.
La consulta de los diarios me sirvió para examinar los homenajes que se realizaban en memoria de Eva Perón, los cuales estaban prohibidos por un decreto del gobierno de la Revolución Libertadora. No obstante, la gente los realizaba igual a puertas cerradas y cuando los querían realizar en el espacio público, por lo general, se generaban instancias represivas y los diarios registraban esas crónicas. Una de las cuestiones que se pueden ver es que muchas de las personas que eran víctimas de esas instancias de represión eran mujeres.
Por otra parte, la consulta de los diarios de sesiones de la década de 1960 me permitió acceder al trabajo de las mujeres que fueron legisladoras en esos años, las cuales fueron muy pocas (como mucho cuatro mujeres). De esta manera, pude examinar ese accionar en un espacio masculinizado en donde las mujeres no solamente estaban en minoría sino que además carecían de experiencias parlamentarias porque hacía poco habían accedido a los derechos políticos”. 
Soledad Quereilhac es Doctora en Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires e investigadora de Conicet en el área de Humanidades cuya especialidad es la literatura argentina.  

He hecho diferentes consultas en el sector de la Hemeroteca, donde trabajo mis líneas de investigación. Una de ellas fue la consulta del diario Tribuna donde están las cartas completas que Lucio V. Mansilla (periodista, escritor, militar y político) mandó desde la frontera informando sobre su contacto con los pueblos originarios y sus diferentes tratativas. Esas cartas son las que, luego, se convierten en su libro “Una excursión a los indios ranqueles”. Ese libro no fue originalmente un libro sino que fueron colaboraciones al periódico que Mansilla iba enviando semanalmente desde el territorio y es interesante verificar la publicación original de esas cartas, ver las respuestas que hay en el mismo diario y comparar la versión del libro con la del periódico”. 
En el año 2015, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció que el 11 de febrero se conmemore el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. En este sentido, la provincia de Buenos Aires se sumó al reconocimiento y la añadió al calendario escolar a partir de 2021. 
De acuerdo a un diagnóstico del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, a nivel nacional 6 de cada 10 personas que investigan son mujeres (índices que se sostienen desde 2018). 
No obstante, este indicador no es el mismo en relación al acceso de las mujeres a puestos jerárquicos ya que allí se produce el “efecto tijera”, lo que significa que a pesar que las mujeres sean mayoría en puestos laborales científicos, existen brechas de género en el acceso a cargos. 
En este contexto, las investigadoras reflexionan sobre su rol y la perspectiva de género en sus disciplinas. Gorza señala que “el hecho de que haya mujeres en la ciencia no significa que necesariamente se haga ciencia con perspectiva de género, pero el ingreso de la perspectiva de género a la ciencia es resultado del ingreso de las mujeres y ello no es casual porque muchas mujeres que lucharon para que hoy estemos ocupando estos espacios provenían y provienen de los feminismos”. 
Mientras que Quereilhac concluye que “es interesante que dentro del Conicet las propias investigadoras hemos podido dar una discusión que se tradujo en legislación de nuestra especificidad en el trabajo y la contemplación de que todavía no hemos alcanzado una igualdad plena en nuestra sociedad y esa falta de igualdad impacta en los resultados de nuestros trabajos”.